sábado, 10 de septiembre de 2022

Magia vulgar para Warhammer JdR 4ª edición, 2º intento

Ayer mismo empecé una campañita de Warhammer 4ª edición que espero llegue muy lejos. Tuve muchas dudas sobre si situarla en Ubersreik (la verdad es que lo han dejado muy chulo) pero finalmente decidí liarme la manta a la cabeza y usar mi propia creación de Südlich Wissenland. Ni que sea porque es el camino de la mayor resistencia y me va a llevar más trabajo, algo que a veces es bueno (¡la complacencia es el enemigo del disfrute!). 

El tema es que ya he creado bastante material para Warhammer 4ª y lo estoy poniendo en uso. Y me he dado cuenta de que había una cosilla que hice y que no recordaba haber subido. ¡Vamos con ello!

Magia vulgar

Ya intenté hacer un intento de magia vulgar hace unos años (uf) pero, la verdad, no me quedé muy contento con el resultado. Con el paso del tiempo acabé por diseñar algo que me gusta mucho más. Este es el talento 'Magia Vulgar' (una segunda versión). Este talento representa a alguien que por suerte o por desgracia ha nacido con el don de la magia. La guasa es que no tiene por que tener el talento Clarividencia, así que quizás ni siquiera es consciente de los Vientos de la Magia o de algunos horrores que puede invocar. Algo muy apropiado para representar a los antiguos hechiceros vulgares, que hacían las cosas por ensayo y error. 

Este talento no se puede escoger con normalidad. El DJ te puede dejar acceder a él al principio de la partida si es apropiado para tu personaje en vez de uno de los talentos de tu carrera. Por otro lado también puede otorgártelo de alguna manera (si durante la tirada de talentos aleatorios te sale tres veces seguidas el mismo talento, por ejemplo). 

Magia vulgar
Max.: 1
Has descubierto la capacidad de hacer magia a un nivel muy básico sin un entrenamiento apropiado. Posiblemente sea un don, aunque a veces también es una maldición. Al escoger este talento ganas 1 avance en la habilidad Hablar Idioma (Magia). Además empiezas conociendo tantos hechizos de Magia menor como tu Bonificador de Voluntad. Puedes aprender hechizos adicionales de Magia menor al siguiente coste de PX.

Nº de hechizos menores conocidos - Coste de PX por un hechizo nuevo
Hasta tu BV x 1 - 60 PX
Hasta tu BV x 2 - 120 PX
Hasta tu BV x 3 - 180 PX
Hasta tu BV x 4 - 240 PX
... y así sucesivamente.

Este talento no te permite mejorar la habilidad Hablar idioma (Magia) salvo si usas entretiempos para ello, ni tampoco te da acceso a los talentos Clarividencia o a otros talentos mágicos. Eres un usuario de una forma muy básica (¡y peligrosa!) de magia que, además, es abiertamente ilegal en el Imperio. Si consigues algún tipo de educación mágica (como para entrar a alguna carrera mágica) el DJ te puede dejar cambiar este talento por el talento Magia menor gastando una empresa, representando la formalización de tus conocimientos previos.

Y esto sería todo. Como veis es una versión mala de Magia menor, pero que te da acceso a la capacidad de hacer magia muy desde el principio y que sirve para representar algo que se perdió un poco con el cambio de ediciones. El personaje que convertimos desde 2ª, que era una hechicera vulgar, ahora funciona con la carrera de Místico, aunque tiene este talento para hacer sus (escasos) pinitos mágicos. 

Esto sería todo por hoy. Cortito, la verdad, pero espero ampliar cosas en el futuro. Que aún tenemos mucho que hacer. Espero que os haya gustado y, como siempre...

¡Nos leemos!

sábado, 27 de agosto de 2022

Estar a la última o la cultura del consumo y el estado artístico de los juegos de rol

Desde que empecé con la editorial estoy obligado a estar más metido en redes sociales (twitter, facebook, instagram, discord, telegram...), principalmente relacionado con temas roleros. Y de vez en cuando me doy cuenta de lo que ha cambiado el panorama en apenas unos años: ahora hay muchísima más gente hablando y jugando a rol, algo que yo sabía de forma teórica pero de lo que no tenía experiencia propia en mis propias carnes de forma tan claramente patente. Y eso, como supondréis, es bueno. Más jugadores, más gente, siempre está bien y eso lo defenderé con uñas y dientes. Pero al final mi problema es algo que seguro que todos habéis vivido en mayor o menor medida y es que al haber más gente se hace más notorio un efecto que siempre ha estado ahí y es la manía de necesitar estar a la última en lo que a los juegos se refiere. 

Todos lo recordamos. Estamos enamorados de un juego de rol, llevamos tiempo jugando, y la empresa anuncia una nueva edición. Entonces parte del grupo se pone en contra de cambiar, otra parte lo desea fervientemente y finalmente, en la mayoría de los casos, acabamos por cambiar de edición. ¿Y exactamente por qué? Porque vaya, esto es lo nuevo, lo cual, como es de suponer, lo hará mejor. Y el ciclo se repite en unos 7 años. Ha pasado con todo: con Warhammer, con L5A, con Savage Worlds, con Runequest... En menor medida hasta con FATE (sabes que te haces viejo cuando mencionas FATE en 2022), pero un sitio donde esto es, por simple masa de jugadores, notablemente cantosos es en D&D.

No será sorpresa para nadie que Wizards of the Coast ha anunciado una nueva edición de D&D, bajo el nombre de D&D One, la edición definitiva destinada a unificar D&D. El tiempo dirá si tienen razón (¿sinceramente? lo dudo a horrores) pero el tema del anuncio de una edición nueva, incluso si aparentemente va a traer tan pocos cambios con respecto a 5ª, ha vuelto a mover los lodos y me ha hecho ponerme a escribir esto. 'Van a cambiar D&D', dicen, y veo mucha gente ilusionada, otra un poco asustada y otra directamente enfadada. Y la pregunta real es... ¿pero por qué?  La pregunta lógica se presenta: D&D 5ª va a seguir ahí, tus manuales físicos no se desactualizan y si te gusta el juego tal y como es vas a poder seguir jugándolo. Pero en el momento que sale una edición nueva para mucha gente algo se rompe, y no estar jugando a la última se hace extraño, casi antinatural. Como jugar a un videojuego dos o tres parches por detrás o a un juego de mesa sin la última expansión. Hay algo que te  dice 'pero pásate a la edición nueva', y yo creo que se dan la mano dos temas: la cultura del consumo y la falsa percepción de los juegos como tecnología. Me explico. 

La mayoría de nosotros, nos guste o no, vivimos en la voraz espiral de la cultura del consumo. No es fácil escapar de ella en nuestro tiempo, si bien somos nosotros los primeros que hemos de hacer un esfuerzo consciente para evitarlo, pero los juegos de rol (incluso los más indies y aparentemente underground) han entrado en esta espiral desde, bueno, desde su mismísimo nacimiento. Esto, a nivel personal, conlleva el tener que comprar cosas para sentirnos realizados en nuestras aficiones. Y yo no soy quien para juzgar, solo hay que ver mi abultada y poco utilizada biblioteca rolera o tantas y tantas miniaturas que siguen en sus cajas porque 'algún día las montaré'. Esta cultura del consumo puede conllevar muchos problemas (y otro día me adentraré en el tema de los juegos de rol como 'lifestyle brand', que me parece una de las cosas más nocivas que le ha pasado a la afición desde su nacimiento) pero en este caso particular lleva a la idea de que si queremos jugar a algo, hemos de estar a la última, habiendo pasado por caja, claro. Y muchos me diréis ahora 'no, ¡no es necesario!' y ciertamente no lo es, y es tan fácil como eso, como plantarse y decir 'no', pero sin embargo luego ves como al final la ola de la moda arrasa con todo y pocos son los que resisten. Porque, al fin y al cabo, si han sacado una edición nueva, esta será mejor que la anterior, ¿no? Habrán aprendido de sus errores, cogido lo que valía y descartado lo que no y habrán hecho algo mejor, ¿verdad? Y mi opinión, como podréis suponer, es que no. Porque, y aquí viene la segunda reflexión y realmente a la que quería llegar desde el principio, es que los juegos de rol no son una tecnología, son un arte. 

Los juegos de rol (casi) siempre han tenido un mix de matemáticas (lo que suele ser 'el sistema de juego') y narrativa (todo lo demás), si bien es algo que en algunos juegos está muy separado y en otros va totalmente intrincado y mezclado. El tema es que la idea de que los juegos de rol se van mejorando con el paso del tiempo tiene algo de verdad y mucho de publicidad. Es verdad que las matemáticas se pueden revisar, se puede mirar una cosa para que sea distinta y se puede crear otro juego (con otros pilares) que vaya de otra cosa totalmente distinta, ¡y eso es ideal! Sería una locura pensar que los juegos de rol deben ser siempre igual, y además sería muy aburrido. Pero la idea de que los juegos más modernos son intrínsecamente mejores 'porque habrán arreglado los fallos de las antiguas' es, en mi opinión, nociva. Me hace mucha gracia la gente que dice que tal o cual juego 'es un fósil injugable', porque volviendo a la comparativa con los videojuegos, es como si el juego tuviera un control incómodo, gráficos horrendos y no pudiéramos encontrar una máquina para jugarlo. ¡Pero es que los juegos de rol no son así! Al final nuestra percepción de los sistemas no deja de estar anclada en las modas, y algo que no debería sorprendernos es que esta cambia mucho en poco tiempo. Lo que hace 10 años nos parecía farragoso se vuelve profundo e interesante, y los que nos parecía ágil se vuelve demasiado simple. Si por ejemplo ahora miráramos muchos juegos de The Forge (el foro de juegos narrativos por excelencia hará como 12 años) cosas que en su momento nos parecían el sumun de lo interesante ahora se nos harían complicadas y excesivamente farragosas. ¿Es porque hemos avanzado en la técnica de juegos de rol? Sinceramente, creo que no. Solo han cambiado las modas y algunas de esas ideas se han quedado atrás. Y eso va a seguir pasando, porque los juegos, vuelvo a comentar, creo que son más arte que tecnología. ¿Se pueden revisar, cambiar y mejorar cosas? ¡Por supuesto! Los juegos no son perfectos, ni mucho menos, y están repletos de fallos, problemas y cosas que sencillamente no te gustan que se ven principalmente cuando llevas tiempo jugándolos. ¿Se pueden crear juegos distintos, mejores, diferentes o únicos alejándose de los cánones ya establecidos? ¡Claro! De hecho, es más, yo creo que se debe. ¿Pero los juegos tienden a una evolución, a una mejora con el paso del tiempo? No. Y de ahí no me bajo. Los juegos de rol son una corriente artística muy moderna y terriblemente mutable, ¡y ahí radica la gracia del asunto! Al final son el tipo de juego más personal de los que ha inventado el ser humano, aquel en el que cada grupo de juego acaba por definir totalmente el alcance y naturaleza del mismo. El mismo juego, jugador por diez grupos distintos, puede ser diez cosas totalmente diferentes, algo que no pasa con los videojuegos, con los deportes o con otros juegos de mesa. Y eso es lo precioso de esta afición. 

Reconduciendo el tema, y ya para terminar, una pequeña reflexión sobre estar a la última con un ejemplo que seguramente conoceréis. Los jugadores de D&D recibieron una fortísima vacuna contra esta especie de presentismo consumista cuando salió 4ª (edición a la que creo que se le dan más palos de los necesarios, si bien ciertamente era otra cosa, no D&D). 4ª llevó al nacimiento de Pathfinder y al ascenso de la OSR (que ya había nacido antes, pero es indudable que creció como la espuma como reacción a 4ª). Sin embargo los efectos de esa vacuna parece estar pasándose. Que, no me malinterpretéis: todo el mundo tiene derecho a estar ilusionado (o enfadado) con One D&D, y que la gente juegue a lo que quiera. Pero creo que como personas todos podríamos disfrutar más de esto si dejáramos de lado el depender de continuas actualizaciones y de hacerlas el centro de nuestros juegos. Quien sabe, quizás me equivoque, como en todo. Y entiendo que puede resultar irónico que diga yo esto, teniendo una editorial, pero qué decir. No os puedo repetir más veces que este blog no dejan de ser las salidas de tono de un tipo que vive en una ciudad donde hace demasiado calor, ¿qué esperabais? 

En fin, hora de ir cerrando. A ver si la siguiente entrada vuelve a ser de reglas, que tengo mono (¡pero me falta tiempo!). Sea como sea espero que os haya gustado y, como siempre...

¡Nos leemos!

domingo, 31 de julio de 2022

¿Tienen sentido los blogs en 2022?

Como supondréis no le ando dedicando mucho tiempo a Con D de Dados últimamente. Vaya, la ultima entrada del blog es de hace poco más de un mes, así que imaginad...

Ciertamente este mes ha sido una locura por muchos motivos (he ido de aquí para allá sin parar, he tenido muchísimas cosas que cerrar con Outremer ya que en Agosto hay muchos profesionales que se toman sus -justas- vacaciones, etc) pero soy consciente de que en otra etapa de mi vida me habría esforzado por mantener entradas regulares del blog incluso con esto. Pero ahora, dedicándome al rol de forma profesional, encuentro menos tiempo para dedicarle al blog y es algo que realmente me fastidia. Porque además siempre hay una pequeña voz en mi cabeza que dice '¿Mantener un blog? ¿En 2022? Si ya nadie los lee ni tienen sentido...' Pero como soy una persona que tiende a llevar la contraria y a ser más cabezón que una mula, creo que esa voz se equivoca (y que, además, es un poco cretina). Porque sí, tiene sentido mantener un blog en 2022. Especialmente un blog de rol, y os voy a contar las razones.

Mirad a vuestra derecha en esta pantalla, si estáis usando un ordenador. Si estáis usando un móvil, idos abajo y pulsad 'ver versión web', que quizás si no esta parte no tiene mucho sentido. En fin, una vez lo hayáis hecho, ¿qué veis? La lista de seguidores, el link a Outremer... pero luego viene el archivo. Los 10 años de servicio de este blog en Blogger, con todas las entradas categorizadas para rápida búsqueda. Una barra para buscar en el blog. Y la sección de categorías, donde se encuentran todo bien organizado (aunque siempre he pensado que tendría que dedicarle tiempo a organizarlo un poco mejor, si bien creo que está bastante majo, la verdad). ¿Qué significa esto? Que el blog es de fácil consulta. Todo lo que he escrito se encuentra ahí para que sea fácil de ver y de acceder. Incluso tengo una sección de descargas (arriba bajo la portada) fielmente almacenada en mi propio google drive (y por lo que me dicen las visitas, la página es bastante transitada, así que seguro que muchos os pasáis a ver que hay ni que sea por curiosidad). A lo que me refiero es que el formato de blog tal y como está es de muy fácil consulta e incluso con una búsqueda en Google sueles llegar rápido a lo que quieres. ¿Cuáles son mis alternativas si quiero seguir creando material por mi cuenta?

Muchos diréis que Youtube es la mejor alternativa. Pero seamos sinceros, ¿cuántos canales de Youtube dedicados a algo parecido a lo que hago con Con D de Dados conocéis? Que no sean reseñas ni entrevistas ni partidas, si no simplemente crear reglas para juegos diversos y desbarrar de vez en cuando. No existe algo así, porque el propio formato y funcionamiento de Youtube es contrario a algo así. Además imaginad la profunda molestia que sería buscar reglas concretas así: teniendo que buscar un video concreto en el canal (eso es fácil) y luego teniendo que escuchar la chapa de 10 a 30 minutos para buscar exactamente lo que queréis... Cuando con la función de búsqueda podéis hacer eso en segundos en el blog. No, no, desde luego Con D de Dados no tiene una traducción al formato video. No creo que fuera bueno para nadie, salvo para 'mi imagen de marca', un tema que detesto profundamente (y sí, entiendo lo irónico que es eso cuando ahora mismo soy una de las principales figuras visibles de una editorial incipiente... la dualidad del hombre y tal).

¿Qué otras opciones tenemos? Servicios de chat, véase Telegram o Discord. Estos últimos son muy activos y hay verdaderos pelotones de gente creando cosas fan que funcionan en los miles de servidores de Discord o canales de Telegram (pequeños o grandes) dedicados al mundillo del rol. He visto verdaderas maravillas surgir de esos lugares, pero luego hay un gran problema: si nadie se dedica a colgarlo en algún sitio concreto, ese material se va a perder. Es un hecho. Los chats son del todo menos fiables: los grupos se borran, los servidores se pierden y todo lo que hay almacenado se va a la porra. Si no tienes la suerte de contactar con alguien que estaba en el chat y guardó las cosas, estas desaparecen. Y luego no hablemos de lo endiabladamente complicado que es buscar algo concreto si el chat no está bien organizado (cosa que no suele ser, obviamente, porque la gente usa los chats para hablar, principalmente). Es cierto que tendría mucho más feedback y la sensación de contacto que con los blogs se ha perdido desde hace años (¿quién diantres comenta en los blogs a día de hoy? Los cuatro de siempre, más mayores, más cansados y habiendo perdido a unos cuantos por el camino...). En los grupos de chat hay 'comunidad', y eso anima mucho a crear, pero sinceramente, en mi caso creo que las cosas malas superan las buenas. Con D de Dados, con mi idea de que sea un repositorio de fácil consulta de reglas, ideas y creaciones principalmente para mi uso personal, no se traslada bien al mundillo de los chats. 

¿Y que nos queda? ¿Redes sociales? No me hagáis reír, desde el cariño. Esos lugares adolecen de un presentismo y una rapidez que es totalmente contraria a lo que yo hago. Nada de lo que cuelgues en una red social aguanta más de dos días, y luego buscar en ellas es un maldito infierno. No, no, desde luego que no.

Entonces, al tema. ¿Tienen sentido los blogs en 2022? Pues mira, yo que se. Soy una persona finita que no tiene todas las respuestas, pero al final se un par de cosas (no muchas más) en lo que a mi concierte y yo creo que, como he dicho al principio, para mi tiene sentido. Este formato es cómodo, me permite trabajar a mi aire y dejar las cosas bien organizadas para su futura consulta. Puede ser que simplemente me haya quedado anticuado (y manda narices, que tengo 29 años). Quizás simplemente no he sabido cambiar, quizás me he quedado en un nicho y soy feliz en él, hasta el día que lo sepulten conmigo dentro. Con D de Dados tiene sentido como blog, y creo que no tendría sentido de otra forma. 

¿Y qué le depara el futuro? Pues no lo se, la verdad. Algo que me anima es que con este post 2022 llega a tener 21 entradas... lo cual hace que supere el annus horribilis que fue 2018 (con solo 20 entradas). Y aún quedan unos meses, por lo que al menos llegaré a las 27 casi con total seguridad, ya que esta es mi meta mínima para este año. Por lo que a mi respecta yo voy a seguir aquí, escribiendo a mi aire, sacando material y cosas para los juegos que me gustan. Además tengo que poner la entrada de Feliz Navidad y la reflexión del año, las dos costumbres más sólidas de este blog, las que nunca he querido olvidar. Si al final todo esto es sentimental... Y relacionado con esto mismo, personalmente siempre me ha llamado la atención cuando me encuentro alguien que sigue escribiendo en su blog 10 o 15 años después de abrirlo y que apenas tiene comentarios. Es un fenómeno que se ve mucho más en inglés que en castellano, pero siempre me ha causado cierta ternura, porque supongo que en parte es verse reflejado en el camino vital de otra persona. O yo que sé.

En fin, pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado. 

¡Nos leemos!