domingo, 10 de noviembre de 2013

Día 10 - La historia que siempre recuerdas con tus amigos

Otro día de batallitas roleras... Espero que no os aburra, a ver si consigo sacar al menos una entrada a la semana que no tenga que ver con esto. Por cierto, ¿soy el único que las hace al día? Bueno, tanto da, hoy va a ser bien breve, ya que yo no tengo casi ninguna historia que siempre recuerde con mis amigos

Y es que no tengo muchas. Como siempre digo hace muchos años que no recuerdo el tener un 'grupo habitual'. Lo más lo de ahora y llevamos, en mes y pico, dos partidas jugadas (aunque por causas ajenas al personal, eso sí). Pero bueno, siempre hay una historia de rol que recuerdo aunque es bastante reciente. Sólo tiene un año de edad (he descubierto que este desafío favorece más a los de la vieja guardia que a la sangre nueva... Pero bueno, ya lo he empezado, toca acabarlo) y trata de nuestra campaña de Trasgos y Mazmorras. La verdad es que era un grupo bastante agreste (Montaraz, Druida y Bárbaro humanos, además de un guerrero enano) y en cierto momento les dio por hacer una masacre en un puesto avanzado hobgoblin. Cual fue la sorpresa general cuando el bárbaro (que no tenía muchas luces, no) arrancó la cabeza de un hobgoblin y la utilizó como marioneta. Porque sí, porque podía. El bárbaro en cuestión (recuerdo que se llamaba Wamba, como el rey visigodo) fue un rato con la cabeza-marioneta y lo peor es que luego cogió una segunda. Esto quedaría como una absurdez más típica de las partidas con gente de confianza de no ser por la enorme interpretación que le dio el jugador. Gestos, ruidos y movimientos estrambóticos, siempre hechos con mucha cabeza, hicieron que lo que podría ser una chorrada más se convirtiera en una de mis historias favoritas. Esa campaña en general fue epiquisima (y todo con pj de niveles 1-5) y estuvo plagada de momentos como ese (recuerdo que en cierto momento estuvimos unos 8 minutos riendo sin parar... yo casi me ahogo en varias ocasiones, dejo de tener gracia cuando empezaba a ser preocupante la falta de aire). 

Bueno, espero que no os aburra demasiado.

¡Nos leemos!

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