sábado, 29 de junio de 2013

Nerideia: Bajando a tierra

Sigo sin conseguir un nombre que me guste, así que por ahora voy a titular la ambientación como el planeta, Nerideia. Cuando este el definitivo, lo cambiaré todo. Pero bueno, sigamos. Ayer vimos un poco el mundo de Nerideia por encima. Hoy nos adentraremos más en él. Se puede definir como algo que dijo un amigo: Como Borderlands, pero un poco menos apocalíptico, con más espadas y más magia. Sigamos.

En tierra

Como ya vimos, llegar a Nerideia no es nada fácil. Sólo hay tres puertos espaciales oficiales en todo el planeta, uno en cada isla. Estos puertos son Kevac (situado en Giea), Puerto Escombro (en Erisea) y Uldar (en Dasea). Realmente existen más puertos no abalados por la Liga de Mercaderes, todos totalmente ilegales. En otro tiempo y lugar nadie habría osado a vulnerar los decretos de la Liga, pero hoy por hoy el contrabando y las 'entradas' ilegales al planeta son relativamente comunes. Esto no es nada fácil ya que para conseguir cruzar la capa de gas negro se necesita guía desde tierra, y la creación de los llamados 'faros' es muy cara y compleja, además de que cualquier que esté creando un faro se va a encontrar con mercenarios de la Liga pisandole los talones. Pero aún así muchos piensan que el riesgo merece la pena. 

Alguna parte de Dasea. ¿Agradable, eh?
Para aterrizar hace falta algo más que la guía de un faro desde tierra: las naves también necesitan muchísima potencia, ya que en Nerideia suelen desatarse enormes corrientes de aire que tumbarían con facilidad a vehículos menos pesados y potentes que las enormes naves espaciales. Por esa razón una vez tocas tierra en Nerideia, ten por seguro que no vas a volver a volar sobre el planeta a no ser que sea para salir de allí. La mayoría de viajes de Nerideia se hacen por tierra y algunos por mar, aunque estos últimos son mucho menos comunes debido a que los mares del planeta están llenos de fuertes corrientes y animales muy poco agradables. 

Por tierra, la mayoría de viajes son en vehículos. Coches y camiones existen, aunque suelen ser bastante más funcionales que bellos: debido a lo inhóspito del clima, a los ataques de los bandidos y al enorme número de animales que no tiene reparos en morder un poco de metal para sacar a la carne que hay dentro, nadie se gasta el dinero en un transporte bonito. Lo mejor es que sea rápido. Y a poder ser, seguro. Estos transportes usan como combustible el zitlón: un mineral bastante abundante en el planeta que es un combustible fósil muy energético. Si se trata bien se consiguen mejores resultados, pero incluso se puede usar en bruto en casos de emergencia. Para los viajes especialmente cortos, o en zonas donde los vehículos son más un problema que otra cosa (como en las zonas más boscosas de Dasea) los viajes se hacen a pie o a lomos de animales. Los animales más comunes para montar son los udoo: una especie de lagartos cuadrúpedos herbívoros bastante sociables y adaptables. Aún así se montan más especies, pero todo depende del sitio. Viajar es dificil pero en la mayoría de ocasiones es necesario. 

Asentamientos
Como esto pero un poco más avanzado... Pero no mucho más.
A veces incluso menos.
Se calcula que entre las tres islas y todo el montón de pequeñas islas que son habitables en Nerideia (sin contar la helada Pagoe o Zauncla) hay unos 7.000.000 ULE (Unidad de Longitud Estándar) cuadrados de tierra. Contando que un ULE es básicamente un kilómetro, podéis haceros a la idea de que las islas son bastante grandes. Y pese a todo su tamaño, están prácticamente deshabitadas (comparativamente, claro). Existen muchos asentamientos en toda Nerideia: algunos apenas albergan unas decenas de personas, otros son el hogar de miles de individuos. Cada tipo de asentamiento depende mucho de la isla en la que se encuentre: los asentamientos de Dasea suelen ser grandes y muy populosos (debido a que no hay escasez de recursos y que lo mejor es hacer frente común contra las manadas que salen del bosque) mientras que los de Erisea siempre son bastante pequeños, aprovechando las pocas zonas habitables entre desierto y desierto. En Giea las zonas más fértiles cuentan con asentamientos más o menos grandes, mientras que cuanto más árida es la tierra más pequeño es el pueblo: se podría decir que es un punto medio a nivel de los asentamientos. 

Los tres asentamientos más importantes son, sin duda, los puertos espaciales. Kevac es el puerto más grande y, por lo tanto, el asentamiento más grande de toda Nerideia. Cuenta con más de 50.000 habitantes y es una ciudad con todas las de la ley. Está rodeada por unos grandes muros que realmente son más una muestra de poder que otra cosa: nadie en su sano juicio atacaría ninguno de los puertos, eso sería una llamada a que los mercaderes dejaran de bajar al planeta, algo que nadie desea. Puerto Escombro es el espaciopuerto de Erisea, y a su vez su puerto marítimo más grande. Se sitúa en una bahía grande desde la cual zarpan barcos de vez en cuando y es el asentamiento con más fama de criminal en todo el planeta: todo tiene un precio en Puerto Escombro, sobre todo la vida de otras personas. Finalmente Uldar es el más pequeño de los puertos y no llega a los 25.000 habitantes. Esto se debe a que al carácter boscoso de la isla necesita una zona más o menos despejada para situarse. Debido a esto Uldar está en las montañas, en un enorme altiplano donde la mayoría de espacio son pistas de aterrizaje. La ciudad es pequeña pero tiene unas buenas vías de comunicación con otros asentamientos de la zona. 

Fuera de esos tres grandes ciudades no hay ningún asentamiento que realmente se pueda considerar importante, ya que la mayoría no duran demasiados MAT: son arrasados por bandidos o por bestias, un cambio climático obliga a sus habitantes a mudarse o algo aún peor. Estos asentamientos suelen estar mejor defendidos conforme más duro es el terreno, aunque a veces no son más que pueblos temporales donde una población semi-nomada espera pasar unos fragmentos de MAT e irse. Existen nómadas por derecho propio en Nerideia, de hecho son bastante comunes, aunque debido a que están siempre en movimiento no dan tal sensación. Los nómadas suelen confiar más en las bestias de monta que en los vehículos, aunque hay excepciones. 

Civilización, barbarie y tecnología

Un agradable bandido de Erisea
Aunque la vida en los asentamientos suela ser corta y brutal, estos son puntos de civilización en un mar de barbarie. Debido a las aisladas características del planeta la tecnología es un bien muy preciado que, aunque común en los asentamientos más grandes, es más y más escasa conforme nos alejamos. En la mayoría de asentamientos pequeños la tecnología se basa en armas, vehículos y poco más, y el conocimiento sobre esta es más bien empírico. Pero hay lugares donde esto es incluso demasiado. No son extraños los clanes de bárbaros que piensan que la tecnología es una especie de magia poderosa, más poderosa que su propia magia. Aunque generalmente es fácil tratar con ellos hay veces que son agitados por extrañas fuerzas difíciles de comprender. Pese a ser tecnológicamente inferiores su conocimiento del medio y su número los transforma en tipos muy peligrosos. 

Pero si nos ponemos en la parte más tecnológica del planeta, hay verdaderas maravillas tecnológicas. La Inteligencia Artificial se ha desarrollado hasta conseguir robots totalmente autosuficientes, con todos los dilemas morales que ello implica. O bueno, que implicaría en una sociedad más preocupada por la vida que la del planeta. También existe una red de datos que intercomunica muchos de los ordenadores de las ciudades, aunque generalmente están muy censuradas por el gobierno local y suelen usarse sólo para fines útiles. Aún así el nivel de tecnología que se usa para la vida no es muy diferente al que nosotros conocemos, ya que muchas veces se gasta el dinero en cosas más importantes. 

Bueno, hasta aquí todo por hoy. Espero que os haya gustado.

¡Nos leemos!

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